Cristóbal Aguado, presidente de AVA-Asaja.
La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) exige a la Unión Europea que abra una mesa de diálogo con los sectores económicos para reconsiderar una transición ecológica «menos ideológica y precipitada» que permita compatibilizar la lucha contra el cambio climático con la sostenibilidad empresarial y social europea.
Esta reivindicación llega a raíz de las críticas que protagonizan gobiernos y ciudadanos de Alemania, Italia y Países Bajos, entre otros estados miembros, contra las políticas comunitarias en el ámbito de la automoción y la agricultura, explica la entidad agraria.
Ante la prohibición de la venta de coches de combustión e híbridos en 2035, acordada por la Comisión y el Parlamento Europeo, Alemania, Italia, Hungría y Polonia han frenado su aprobación y han pedido tiempo para adaptarse a un cambio «tan radical» en la industria automovilística
Ante la prohibición de la venta de coches de combustión e híbridos en 2035, acordada por la Comisión y el Parlamento Europeo, Alemania, Italia, Hungría y Polonia han frenado su aprobación y han pedido tiempo para adaptarse a un cambio «tan radical» en la industria automovilística.
Según AVA, estas mismas reticencias se están dando en el ámbito agrario, pues «prácticamente todos los gobiernos de la UE se han opuesto a la propuesta de la Comisión Europea del reglamento de uso sostenible de productos fitosanitarios, mientras que en el Parlamento Europeo solo los Verdes defienden un recorte tan drástico».
A nivel estatal, el presidente de la entidad, Cristóbal Aguado, critica al Gobierno porque «a diferencia de otros estados miembros, no solo no pone reparos a una transición ecológica sin medir su impacto negativo sobre sus ciudadanos, sino que además presume de adelantarse a la hora de tomar medidas utópicas.
«MÁS PAPISTAS QUE EL PAPA»
«Los políticos españoles quieren ser más papistas que el Papa», subraya, y acusa al Gobierno español de querer «expulsar» a los agricultores de sus campos.
AVA constató, durante su participación en el grupo de trabajo de cuestiones fitosanitarias del COPA-COGECA celebrado en Bruselas, que «España es el primer país de la UE y único en 2023 que obliga a sus agricultores a cumplimentar el cuaderno digital de explotación, mientras otros estados miembros lo consideran una medida que llegará con el tiempo».
La organización agraria pide aplazar esta obligación digital, aprobando un periodo transitorio, hasta tener preparado al sector y disponer de suficientes recursos y soluciones viables para realizar las tramitaciones necesarias.
«Entre el cuaderno digital, la nueva PAC y las exigencias en fertilización y fitosanitarios, que suman más de mil folios del BOE, el campo se enfrenta a más burocracia, más trabas, más problemas y más sobrecostes, lo que encarecerá aún más el precio de los alimentos», alerta Aguado, para augurar que los agricultores dedicarán «más tiempo a ser gestores y fotógrafos que a cultivar».
A su juicio, con la edad tan alta del sector, el desconocimiento de los procesos informáticos y la precaria rentabilidad de las explotaciones, «todas estas exigencias resultan disparatas y supondrán la puntilla para muchos productores, sobre todo los pequeños y medianos agricultores y ganaderos».
«Ya somos líderes en abandono, envejecimiento y falta de relevo generacional y en los próximos años se prevé un mayor desastre, donde los jabalíes camparán a sus anchas. Aún estamos a tiempo de reconducir la situación, pero hay que consensuar con la sociedad civil una transición ecológica realista», reivindica.
