La Bienservida ya ha abierto sus puertas en Playa de San Juan. Se ubica en el espacio que durante años ocupó Torre Mauro, en la avenida Historiador Vicente Ramos, y llega con una propuesta amplia, pensada para reunir en un mismo lugar restaurante, barra, terraza, coctelería y club.
Su llegada ha generado una gran expectación desde el primer día. Las dos inauguraciones abiertas al público, celebradas la pasada semana, colgaron el cartel de sold out y confirmaron el interés que La Bienservida había despertado incluso antes de abrir sus puertas. En apenas unos días, el espacio ya registra un alto volumen de reservas y una acogida muy positiva en redes sociales, donde numerosos clientes han destacado la amplitud del proyecto, su ambiente y la sensación de que Playa de San Juan, y en concreto el entorno situado frente al centro comercial Torre Golf, necesitaba un lugar así.

El espacio cuenta con más de 1.500 metros cuadrados y se organiza en cuatro zonas diferenciadas. Una barra interior y otra exterior, una amplia terraza, un restaurante y una zona club con piano bar, reservado y terraza con barra exterior. La idea es que cada espacio tenga su propio uso, pero que todos formen parte de una misma experiencia.
La Bienservida nace con una vocación clara, funcionar a distintas horas del día y para planes muy diferentes. Puede ser un lugar para tomar el aperitivo, comer con calma, alargar una sobremesa, cenar, asistir a un evento o tomar una copa. Esa versatilidad es una de las claves del proyecto, que también se plantea como nueva propuesta para celebraciones, encuentros corporativos, presentaciones o eventos sociales. Su capacidad refuerza esa orientación. La Bienservida puede acoger a más de 300 personas sentadas y, en formato cóctel, alcanzar aforos de entre 800 y 1.000 personas. Además, cuenta con acceso directo desde el parking del centro comercial Torre Golf, un aspecto práctico especialmente relevante para clientes y asistentes a eventos.

La transformación del antiguo Torre Mauro ha mantenido la memoria del lugar, pero lo ha llevado hacia una identidad más mediterránea. La dirección creativa del proyecto corre a cargo de José Jiménez, que forma parte del equipo de FORTY Group desde hace tres años y que anteriormente trabajó como director creativo para empresas como Inditex. Madera, piedra recuperada, materiales naturales y una puesta en escena amable definen un espacio que busca resultar cercano, reconocible y fácil de disfrutar.
La cocina es una de las claves del proyecto. La propuesta parte de una idea sencilla: producto reconocible y de calidad, recetas mediterráneas, gastronomía española, platos de siempre y una ejecución cuidada, sin artificios. El equipo de cocina, dirigido por el chef Nicolás Cortina, contará con Karmelo Macho en las brasas y David Mira en los arroces, quienes tendrán un peso importante en la propuesta.

La carta está pensada para compartir, picar y comer bien sin complicaciones. Entre sus propuestas aparecen bocados de barra como la ensaladilla con tortitas de camarón, la marinera clásica o su versión especial con tonyina, además de torreznos, tortilla con bacalao y pimientos, huevos rotos en distintas versiones, bocata de calamares, pepito de solomillo de ternera y patatas bravas La Bienservida.
Las brasas tienen un peso propio dentro de la propuesta, con elaboraciones como la chuleta o el rodaballo a la brasa. También los arroces, que completan esa mirada mediterránea que posee una intención gastronómica clara: buen producto, recetas reconocibles y una cocina de toda la vida.
La Bienservida recupera un postre muy especial con la receta del arroz con leche de Lupe, madre de los cuatro hermanos y socios impulsores del proyecto. El propio nombre del espacio es también un homenaje a ella, nacida en La Bienservida, un pueblo de Albacete. Es un gesto familiar que conecta con la cocina que todos reconocemos, la de los sabores que recuerdan a casa, a infancia, a mesa segura y a felicidad.
Por su parte, la barra funciona como uno de los puntos más vivos del espacio. Gildas, torreznos, aperitivos, vinos y platos para compartir construyen una zona cercana y accesible, pensada para empezar de forma informal o para tomar algo antes de sentarse a comer. Mientras la terraza, abierta y cómoda, está llamada a ser uno de los grandes atractivos del proyecto. Permite comer, cenar, tomar algo o alargar la sobremesa, con esa naturalidad que Alicante reconoce bien, quedar, compartir mesa y dejar que la tarde avance sin prisa.

La carta de bebidas acompaña esa idea de recorrido. La coctelería tendrá presencia propia, con una selección de clásicos bien preparados, además de vinos, vermús y propuestas pensadas para encajar tanto con el aperitivo como con la noche. El club completa la propuesta con acceso independiente, piano bar, reservado y terraza exterior con barra, manteniendo una conexión directa con el resto del espacio.
La apertura de La Bienservida supone también un impacto directo en el empleo local. El proyecto generará alrededor de 40 puestos de trabajo fijos y, en momentos de mayor volumen de actividad, el equipo podrá ampliarse por encima de las 50 personas entre cocina, sala, barra, limpieza, equipo artístico, eventos y otros perfiles vinculados a la operativa del espacio.
