El aumento del coste de la vida sigue condicionando tanto el consumo diario como la planificación de las vacaciones de los trabajadores. Según el último estudio de Randstad, el 81,4% de los trabajadores de la Comunitat Valenciana modificará sus planes de verano para poder afrontar el incremento de los gastos.
De ellos, el 41,5% optará por elegir un destino o un alojamiento más económico, mientras que el 39,8% reducirá los días de estancia. Solo un 18,6% asegura que mantendrá sus vacaciones sin cambios.
La Comunitat Valenciana, entre las regiones que más buscan ahorrar
En la comparativa por comunidades autónomas, la Comunitat Valenciana figura entre las regiones donde más trabajadores buscan alternativas vacacionales más baratas, junto con Navarra (46,9%) y Extremadura (44,6%).
Por el contrario, en comunidades como Madrid (42,1%) y Cataluña (38,6%), la principal estrategia para reducir el gasto consiste en acortar la duración de las vacaciones.
También cambia el consumo diario
El estudio revela además que el 77,5% de los trabajadores valencianos ha tenido que modificar sus hábitos de consumo cotidianos debido al aumento del coste de la vida, mientras que otro 15,5% lo ha hecho solo en determinadas situaciones.
La Comunitat Valenciana se sitúa así entre las autonomías más afectadas por la necesidad de contener el gasto diario, junto con Canarias (93,7%) y Galicia (92,9%).
Una tendencia generalizada en España
La encuesta, realizada sobre una muestra representativa de cerca de 5.700 trabajadores, muestra que el problema afecta a todo el país.
En el conjunto de España:
- El 73,9% ha tenido que modificar sus hábitos habituales de consumo.
- El 77,3% afirma que el incremento del coste de la vida afectará directamente a sus vacaciones.
Respecto a los planes estivales:
- El 40,1% reducirá la duración del viaje.
- El 37,2% buscará destinos o alojamientos más económicos.
- Solo el 22,7% mantendrá sus vacaciones sin realizar ningún ajuste.
Las mujeres, las más afectadas
El informe pone de manifiesto que las mujeres soportan un mayor impacto económico en sus vacaciones.
El 80,1% de las trabajadoras modificará sus planes frente al 74,6% de los hombres.
Además:
- El 39,3% de las mujeres elegirá un destino más barato, frente al 35,2% de los hombres.
- El 40,7% reducirá los días de vacaciones, frente al 39,4% de los trabajadores varones.
Los trabajadores de 25 a 44 años, los más perjudicados
El colectivo de 25 a 44 años es el que más acusa el encarecimiento del coste de la vida. Un 79,2% modificará sus vacaciones, principalmente por el impacto del aumento de las hipotecas y los alquileres.
Dentro de este grupo:
- El 40,6% reducirá la duración del viaje.
- El 38,6% buscará alojamientos más económicos.
Las cifras son superiores a las registradas entre los mayores de 45 años (76,2%) y los jóvenes de 18 a 24 años (73,5%).
El nivel educativo también influye
El estudio concluye que el nivel de formación está estrechamente relacionado con la capacidad económica para mantener las vacaciones previstas.
Los trabajadores con estudios de postgrado o doctorado son quienes mejor resisten el impacto de la inflación: un 27,5% no modificará sus vacaciones.
En cambio, los mayores recortes se producen entre quienes cuentan con:
- Educación Básica, donde el 42% reducirá los días de estancia.
- Bachillerato o Formación Profesional, con un 40,9%.
