El presidente de la Unión Empresarial de la Provincia de Alicante (UEPAL), César Quintanilla, ha expresado el malestar del tejido empresarial ante las recientes iniciativas del Ministerio de Trabajo liderado por Yolanda Díaz, especialmente en relación con el refuerzo del control horario en las empresas.
Quintanilla ha denunciado que las constantes “imposiciones” en materia laboral están generando un clima de confrontación entre empresarios y trabajadores que, a su juicio, no se corresponde con la realidad. En este sentido, ha defendido que en el día a día existe un mayor entendimiento entre ambas partes del que se transmite desde el Gobierno central.
El dirigente empresarial ha puesto el foco en el nuevo sistema de registro horario que impulsa el Ejecutivo, una medida que busca reforzar el control de la jornada laboral mediante herramientas digitales. Desde UEPAL advierten de que esta iniciativa podría suponer una injerencia en la intimidad de los trabajadores, al permitir un seguimiento exhaustivo de sus horarios de entrada y salida.
La polémica sobre este control horario no es exclusiva del ámbito provincial. A nivel nacional, el proyecto del Ministerio de Trabajo ha generado un intenso debate político, jurídico y social. El propio Consejo de Estado ha emitido un dictamen crítico sobre la propuesta, cuestionando aspectos como su encaje legal, su impacto económico y las garantías en materia de protección de datos .
Asimismo, expertos y organismos han advertido de que el desarrollo de esta normativa mediante reglamento podría invadir competencias reservadas a la ley, además de no adaptarse a las particularidades de los distintos sectores productivos . Estas dudas han abierto la puerta a posibles impugnaciones judiciales en caso de que el texto salga adelante en su forma actual.
Pese a ello, la ministra ha reiterado su intención de aprobar la medida, defendiendo que el objetivo es combatir las horas extra no remuneradas y garantizar el cumplimiento de los derechos laborales. Desde el Ejecutivo se insiste en que el registro horario ya es obligatorio desde 2019, aunque ahora se pretende reforzar su control y digitalización para evitar fraudes.
En este contexto, desde UEPAL reclaman un mayor diálogo social y consenso antes de adoptar nuevas medidas que afecten al tejido empresarial. Quintanilla ha insistido en la necesidad de evitar discursos que enfrenten a empresarios y trabajadores, apostando por una colaboración que considera clave para el desarrollo económico y la estabilidad laboral.
