José Mancebo
Mancebo defiende una estrategia basada en la sostenibilidad, la diversificación de mercados y la innovación tecnológica, pero sin perder de vista el factor humano

El turismo de la provincia de Alicante afronta una profunda transformación marcada por un mercado cada vez más exigente, la necesidad de abrir nuevos mercados y el reto de mantener la actividad durante todo el año. El presidente del Patronato de Turismo Costa Blanca, José Mancebo, analiza en el programa Liderazgo Económico de 12TV, presentado por Luz Sigüenza, las principales estrategias de la institución para consolidar el liderazgo turístico de la provincia.

Mancebo defiende una estrategia basada en la sostenibilidad, la diversificación de mercados y la innovación tecnológica, pero sin perder de vista el factor humano. Al mismo tiempo, reclama una mayor contundencia contra el alojamiento turístico irregular y advierte de sus consecuencias sobre los servicios públicos y sobre la propia imagen del destino.

PREGUNTA: El turismo está inmerso en una profunda transformación y el mercado es cada vez más exigente. ¿Cuál es la estrategia del Patronato de Turismo Costa Blanca para las próximas temporadas?

Respuesta: Lo primero es señalar la importancia de este sector. Creo que está funcionando razonablemente bien y los números están arrojando cifras muy buenas, pero es fundamental tener una estrategia. Si uno no tiene un plan, al final se condena a improvisar.

En el Patronato hemos bautizado nuestra estrategia como «tres eses y un asterisco». Las tres eses tienen que ver con la sostenibilidad ambiental, la sostenibilidad social y la sostenibilidad económica, porque estamos hablando de un sector económico y de desarrollo.

Y el asterisco tiene que ver precisamente con la capacidad de adaptarnos. Puedes tener un plan, pero también necesitas capacidad de «regate corto».

Durante el primer semestre hacemos mucha promoción en mercados, fuera de nuestras fronteras, y trabajamos con operadores y con el sector. Cada vez estamos poniendo el foco en mercados más lejanos.

Este año nos hemos centrado especialmente en Norteamérica, no solo Estados Unidos, sino también Canadá, una línea de trabajo que el sector empresarial nos venía reclamando desde hace años.

P: ¿La apertura de nuevos mercados es uno de los grandes objetivos?

R: Sí. Es importante conseguir conexiones con nuevos mercados. El año pasado fuimos el principal destino de España para los turistas británicos, por delante de Madrid, Barcelona o Málaga, pero no podemos renunciar a seguir abriendo mercados.

La Costa Blanca está creciendo mucho hacia el este y tenemos una línea de trabajo que mira también hacia el largo radio. La próxima acción de promoción será en noviembre, de la mano de Pegasus, con el mercado turco y esa nueva conexión con Turquía.

Tenemos un aeropuerto que está virtualmente en los 20 millones de pasajeros y que aspira a convertirse en un punto de conexión no solamente para el corto radio, sino también para el largo radio.

P: Otro de los grandes retos es acabar con la estacionalidad. ¿Se está consiguiendo atraer turistas durante todo el año?

R: Sí, y además sin paliativos. Nosotros bromeábamos diciendo que ya no existe la temporada baja. Ahora hablamos de una temporada media que se ha alargado durante buena parte del año.

Pero esto también implica retos. Estar desestacionalizados significa que hay que ser mucho más exigentes en la gestión de todos los servicios y recursos durante todo el año.

Y tampoco podemos relajarnos. No hace tanto que salimos de una pandemia y basta con observar la situación geopolítica mundial para saber que las reglas del partido pueden cambiar a mitad de juego.

Por eso hay que demostrar que tienes un plan A, un plan B y un plan C.

Creo que hemos acertado con la diversificación de mercados porque, cuando uno se comporta mejor o peor, no tienes tanta dependencia.

P: ¿Qué papel tiene la colaboración entre las administraciones y el sector privado?

R: Es fundamental. El sector turístico es el sector de todo el territorio, es el sector de todos. Hay una parte de impulso y creo que hay que poner en valor tanto la colaboración público-privada como la colaboración entre las propias administraciones públicas.

Al final, eso nos permite lanzar al mundo un mensaje muy claro: estamos abiertos todo el año y ofrecemos un servicio y una relación calidad-precio excelentes.

P: La tecnología y la inteligencia artificial están transformando todos los sectores. ¿Cómo se está aplicando al turismo?

R: En estos momentos estamos inmersos en varios proyectos relacionados con la inteligencia turística y con una plataforma inteligente de destino.

¿Para qué puede servir? Para gestionar el dato, las cifras y los flujos: saber qué está pasando, qué nacionales vienen, dónde están y cómo se comportan.

Esperamos tener esta plataforma disponible para que también el sector pueda utilizarla y disponer de información en tiempo real sobre lo que está sucediendo en la provincia. Además, queremos ser capaces de conectarla con la plataforma nacional de la mano del Ministerio.

La inteligencia artificial también se utiliza en herramientas generativas relacionadas con el marketing, la interpretación de datos o la automatización de campañas.

P: Pero usted habla también de otra inteligencia, la «inteligencia natural».

R: Sí. A mí me gusta poner en valor también la inteligencia natural, que tiene que ver con la formación y con volver a esa atención uno a uno.

Evidentemente, hay que aprovechar la tecnología. Desde el Patronato estamos inmersos en varios proyectos y estas herramientas tienen cada vez más penetración. Pero nuestro carácter, nuestra formación, nuestra atención y, sobre todo, nuestra forma de vivir y entender el turismo como un estilo de vida también son un grandísimo atractivo.

Hay que aprovechar la tecnología, pero también reivindicar esa inteligencia natural del territorio y ese contacto persona a persona.

P: Hablemos de uno de los asuntos que más preocupa al sector hotelero: el alojamiento turístico irregular. ¿Cómo afecta esta competencia?

R: Es un tema delicado, pero creo que tiene consecuencias que van mucho más allá de que pueda perjudicar a un sector concreto.

En todos los sectores exigimos trabajar en igualdad de condiciones. Los taxistas, por ejemplo, denuncian que haya conductores piratas. Todos queremos que se cumplan las mismas reglas.

El alojamiento irregular tiene además otras consecuencias colaterales. Si en un piso tienen que vivir 20 personas, pero hay 30, normalmente los servicios están dimensionados para 20, no para 30. Todo esto provoca consecuencias contrarias al turismo.

La ley sobre el alojamiento regular está perfectamente clara y se puede luchar contra el irregular. La capacidad sancionadora está asumida por el Ayuntamiento de Alicante y por otros muchos ayuntamientos.

La pregunta es: ¿cuántas sanciones ha habido sobre esta materia? Hay ayuntamientos que ya tienen varios millones de euros recaudados por este concepto y, en Alicante, creo que hay muy poco, mientras sigue existiendo muchísimo alojamiento irregular.

P: ¿Considera que debería existir una mayor actuación de las administraciones?

R: Sí. Lo he dicho muchas veces. Si vas conduciendo por una carretera y te saltas un semáforo en rojo, te multan. Es lo mismo.

Si no puedes todavía alquilar tu vivienda de forma regular porque no tienes la licencia correspondiente, tienes que esperar a obtenerla, igual que no puedes construir una obra si no tienes licencia.

Nosotros no estamos en contra del alojamiento turístico. Al contrario, es necesario. Cada uno es empresario de la manera que considera y faltaría más que nosotros estuviéramos en contra.

Lo que defendemos es que sea un alojamiento regular. El alojamiento irregular daña y, además, distorsiona los datos.

P: ¿Hasta qué punto esa actividad irregular puede estar ocultando una parte importante de la realidad turística?

R: Hay un ejemplo que creo que es bastante evidente. ¿Cómo es posible que digamos que vienen 300.000 personas cada día durante las Hogueras de Alicante y que algunas se quedan? Evidentemente, algunas pueden alojarse en casa de familiares, pero no creo que todas.

Si tenemos unas 30.000 plazas hoteleras, ¿dónde se queda el resto? Parte se queda en la comarca y parte en Alicante, pero los números no cuadran.

Es un dato objetivo y hay que atacar ese mercado. No entiendo por qué no se hace con más contundencia, porque nos quitaríamos muchos otros problemas colaterales.

José Mancebo, presidente del Patronato de Turismo Costa Blanca, defiende así una estrategia turística basada en la diversificación, la desestacionalización y la innovación, pero también en la defensa de un modelo que mantenga la calidad y la competitividad del destino. Su apuesta pasa por abrir la Costa Blanca a nuevos mercados sin perder aquello que, a su juicio, sigue siendo uno de sus principales activos: la capacidad de ofrecer una experiencia turística basada en el territorio y en el contacto humano.

Deja una respuesta

Descubre más desde Economía Al Día

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo